Las series chilenas de televisión alcanzaron relevancia en el último decenio en sintonía con la tendencia internacional, que convirtió este producto en protagonista de la programación y favorito de la audiencia. Las series se multiplicaron y diversificaron sus propuestas narrativas y de contenido, convirtiéndose en un referente para la reflexión social. La mayoría se produjo con subvención estatal, con recursos de CORFO y del CNTV. Las políticas culturales han sido el motor para estas producciones y han permitido su desarrollo.

La dictadura cívico-militar y sus huellas resaltan como contenido. La primera en abordarla fue Los 80. Su éxito demostró que existía demanda por las series nacionales e interés por el pasado. Tras ella se emitieron nuevas producciones que recreaban ese periodo en horario de máxima audiencia: Los archivos del Cardenal (TVN, 2011-2014); Amar y morir en Chile (CHV, 2012); Ecos del desierto (CHV, 2013); Sudamerican Rockers (CHV, 2014); No, la serie (TVN, 2014); Una historia necesaria (Canal 13, 2017) o Mary & Mike (CHV, 2018).